Crimen y castigo

No tuve el mejor inicio de semana. En vista de que tengo la mala fortuna de ser joven y mujer, un orangután en camioneta decidió que podía atropellar mi auto mientras me adelantaba a él (Dios nos libre de que una piba se adelante a un macho alfa en su camioneta tuneada para el TCR) y huir con impunidad.

"Para qué te adelantás" me dijo cuando le pregunté si estaba loco. Hay locos, sí, siempre. Pero no sé si hubiera actuado igual ante una señora no-tan-joven, y menos ante otro hombre. O capaz sí. Total, está loco. 

Y por ahí anda, impune. Haciendo más de lo mismo, seguramente. Creyéndose juez. Creyendo que está bien pasarle por encima a quien no actúe como él quiere, a quien decide que está en su derecho adelantarse en una calle sin líneas amarillas que lo impidan, a quien no tiene la fuerza o valentía para responder su agresión.

Este incidente logró que por un segundo crea que mis pensamientos del lunes iban a estar lejos de los resultados de las elecciones de ayer. Pero ese orangután, al final, es un reflejo de eso. No puedo decir que es hurrero, que vive de un cargo que consiguió por amiguismo, que es corrupto. No puedo decir nada de eso, porque no sé quién es el que me atropelló. Lo que puedo decir es que tiene el perfil de esos que no aceptan una realidad que no sea la suya. Como nuestra sociedad: ciegos, ignorantes y egoístas.

Qué hacemos cuando nos pasan por encima? Les dejamos continuar. Esta mañana yo le dejé continuar a este señor, y ayer, nuestros deditos manchados le hicieron una señal de aprobación a los que nos atropellan todos los días desde sus sillas de no-quiero-recordar-cuántos millones de Gs.

No había un candidato que se salve. Y qué hicimos frente a un horrible catálogo de candidatos? Premiamos a los peores. Pusimos a gobernar a quienes no tienen ni la más mínima intención de cambiar nada. Mejor para ellos si seguimos siendo ciegos, ignorantes y egoístas. Mejor para ellos si nos morimos porque nos picó un mosquito, o porque llovió, o porque quisiste estudiar y te aplastó el techo de tu escuela. Mejor para ellos si perdemos toda esperanza y no nos vamos a votar, si las encuestas nos desalientan.

Les premiamos a esas personas por pensar así, se dan cuenta? Les dimos sus bancas en el senado, su oficinita en el palacio, como si fuera que estamos contentos con lo que teníamos hace un año, o hace diez, o hace siempre. 

Y hay varios responsables de este resultado. Lastimosamente los hurreros son demasiados, lamentablemente los candidatos de la oposición dejaron mucho que desear. Pero lo que más lamento (y con un poco de rabia) es que hubo gente que se jacta de ser pensante y crítica, y que están convencidos de que el mejor "voto castigo" fue votar por nadie. Lamento porque esa gente sí puede analizar, puede decidir, no depende del zoquete ni del 100mil que le dan por su cédula. Ese voto en blanco, ese voto nulo, es un mensaje que no se lee, se pierde por el camino. No le estás castigando a nadie más que al que quiere estudiar y no puede, el que quiere curarse y no le reciben en el hospital. Ciertamente no le castigás al que esta gobernando, al responsable de tu "rabia". O sí? Porque mirá que ellos no se enteraron.

No estoy diciendo por quién debieron votar todas esas personas. Lo que estoy diciendo es que tienen que reconocer por lo que votaron. Estamos grandes, nos dieron la opción de elegir al cumplir la mayoría de edad porque se supone que hay criterio. El presidente electo no me decepciona tanto como esa gente que todavía cree que su voto por NADIE sirvió como una manifestación. 

Leí por ahí hoy que el cambio para mejor no se da por educar bien desde casa, porque a ese joven igual le matan a puñaladas por un celular. No sirve de mucho que le enseñes a los tuyos a tirar la basura en el basurero si después el raudal les lleva igual. Yo uso el señalero e igual me chocaron esta mañana. 

Es muy poca la gente que "sabe" cómo hacer bien las cosas. Menos aún son quienes quieren hacerlas. Hace falta reconocer que el individualismo no puede tanto si al final no nos ponemos de acuerdo desde nuestros lugares para lograr algo positivo como sociedad. No se construye nada así. No puede ser que no seamos capaces de reconocer nuestra realidad y ver que hay un país entero pasando calle última, que ni cagando puede pensar como los iluminados del Twitter. Hay otras prioridades, hay tanta ignoracia, hay egoísmo y prepotencia y terquedad, hay realidades que no podemos imaginarnos.

Da gusto soñar y tener conversaciones "elevadas". Si tan sólo los votos nulos sirvieran de algo, si tan solo pudiéramos sumar suficiente apoyo para un candidato independiente y que éste suba en lugar de los candidatos "tradicionales". Soñemos, pero a la hora de actuar, bajemos los pies sobre la tierra y hagamos que paren los atropellos.


Comentarios